Un juego de calle que convierte el patrimonio historico de Lota en una aventura real: caminas, descubres, juegas — y el comercio local revive.
Navega el mapa 3D táctico de Lota en tiempo real. Puedes interactuar con las tiendas patrimoniales, iniciar micro-sesiones con Isidora Goyenechea y El Ciego de la Mina, o abrir la PWA en pantalla completa.
Las guías históricas del juego. Cada uno vive en su zona, tiene su micro-sesión y revela un fragmento distinto de la memoria carbonera de Lota.
Filántropa del Chiflón. Su encuentro se desbloquea en el Parque Isidora, revela la cara humana del progreso industrial.
Vigilante nocturno que conoce los túneles de memoria. Su lámpara es la única que enciende la ruta secreta entre el Chiflón y Pabellón 81.
Tejedora de trueques. Su micro-sesión convierte minerales del juego en descuentos en la Panadería El Minero.
Maestro de la garrucha. Su encuentro en Pabellón 81 activa la ruta de subida a la bóveda de diplomas del Piloto A.
Lota Indómito es un juego geolocalizado para teléfono, tipo Pokémon GO, ambientado en la historia real del carbón. El jugador recorre las calles y zonas históricas de la comuna, descubre a los personajes del pasado historico, completa misiones, recolecta minerales del juego y sube de rango.
El mundo real maneja el juego: los eventos del cielo determinan qué personajes y recompensas están activos en cada momento, y las festividades reales de Lota activan eventos especiales que llevan visitantes a la calle.
GUÍAS HISTÓRICOS EN RA
Isidora Goyenechea, El Ciego de la Mina, La Chinchorrera Mayor y El Palanquero: cuatro figuras reales del pasado histórico, vivas en el juego.
FICHAS DE COBRE, ORO Y ESTAÑO
Cobre, oro y estaño con identidad propia: se ganan por acciones diferenciadas y se canjean en el comercio local de Lota.
MAPA 3D & 5 ZONAS
Festividades y estaciones sincronizan el juego con el calendario de Lota, coordinando flujos turísticos hacia el comercio local.
TURISMO & PYMES
El comercio local participa del juego y se beneficia del flujo de visitantes que la experiencia genera. El proyecto se autofinancia.
La hora, las estaciones y las festividades de Lota determinan qué está activo en el juego.
Los personajes del pasado histórico aparecen en las zonas patrimoniales de la comuna.
Guiado por su teléfono, el jugador camina por Lota hasta dar con ellos.
Cada encuentro reconstruye la historia real de la comuna, pieza por pieza.
Lota Indómito no es solo entretención: es una herramienta de desarrollo local. El juego convierte el patrimonio en un motivo real para caminar por Lota, y ese recorrido se traduce en turismo que llega, comercio que vende y comunidad que se reconoce en su historia.
El visitante que llega a ver el Chiflón o el Pabellón 83 encuentra un motivo más para recorrer la comuna: el juego lo guía por zonas, comercios y rincones que de otro modo pasaría de largo.
Los comercios locales participan del juego: canje de recompensas, ofertas y subastas convierten el flujo de jugadores en clientes reales. El comercio es el motor que sostiene la plataforma.
El movimiento de los jugadores genera información de movilidad y afluencia que el municipio puede usar para planificar turismo, comercio y servicios — sin depender de plataformas externas.
Los personajes del pasado histórico vuelven a la calle: el juego reencuentra a Lota con su propia historia y da a las nuevas generaciones una razón para conocerla.
El modelo es simple y medible: el juego lleva gente a la calle, la calle lleva gente al comercio, y el comercio sostiene la plataforma. Así, la inversión inicial en patrimonio se convierte en un circuito que se alimenta solo — y que puede replicarse en todo el corredor del carbón.
El concepto se construye en dos capas complementarias — el teléfono y el motor — que son parte del mismo sistema, no alternativas.
La ventana de observación: el mapa, las zonas patrimoniales y el geofencing viven en el teléfono del jugador.
El corazón del concepto: matemática soberana que calcula el cielo, los eventos y los portales sin depender de nadie.
52 pantallas del prototipo de la experiencia: el pasaporte, el mapa de la comuna, los encuentros, el canje en el comercio y los reportes ciudadanos.